Así lo determinó la justicia, a casi seis meses de la acusación y el comienzo del caso entre la militante nacionalista y el periodista.
Celeste Papasso había denunciado a Álvarez por «incitación al odio, desprecio o violencia hacia determinadas personas en medios informáticos».
Esto había sido con el fin de difundir distinto audios referidos al caso de Gustavo Penadés en el programa «Santo y Seña» de Canal 4.
Cabe destacar que, a fines de ese mes, en una audiencia judicial a la que fueron citados, se dispusieron una serie de medidas cautelares para ambos, como la prohibición de acercamiento y de comunicación.
Pese a eso, este lunes la jueza Soledad Nin determinó «el cese de las medidas cautelares», de manera que Romina Celeste se presentó a la audiencia y expresó que se habían cumplido las «medidas de ambas partes».








