El secretario fue trasladado a la Policlínica de Capitán Tula, donde el parte policial señaló: «Las tareas prácticas llevadas a cabo en la actividad se encontraban a cargo de la academia Ceted, encontrándose a cargo el sargento Hugo Alonso, el cual manifestó que antes de realizar los ejercicios se verificó que todas las armas se encontraban en condición 3 (sin munición en recámara y sin cargador colocado), desconociendo cómo ocurrió el disparo involuntario».
Cabe destacar que, según pudo conocerse, dicho seminario no se encontraba habilitado por las autoridades del Ministerio del Interior, es decir, no se trata de una práctica oficial.







