Lula dijo que es necesario establecer una mesa de negociación, y conseguir que «Israel se quede con el territorio que es suyo, que está delimitado por la ONU, y que los palestinos tengan derecho a tener su tierra (…) para que nadie tenga que invadir la tierra de nadie».
Brasil preside actualmente el Consejo de Seguridad de la ONU, que vuelve a reunirse este martes para abordar el conflicto israelo-palestino, después de fracasar en dos oportunidades en su intento por aprobar una resolución.
El presidente brasileño volvió a insistir en la necesidad de preservar las vidas de los niños, y «crear un corredor humanitario para garantizar electricidad en los hospitales y el ingreso de ayuda humanitaria», que comenzó a llegar a cuentagotas desde el sábado pasado.
En su discurso, Lula se refirió además a la violencia en Rio de Janeiro, donde el lunes milicias parapoliciales incendiaron más de 30 ómnibus y la cabina de un tren, en protesta por una operación policial que mató a uno de sus miembros.
El gobierno pretende una «mayor intervención» de las fuerzas militares en los puertos para combatir el crimen organizado, y una «acción con más fuerza» de la policía federal en la vía pública.
Lula dijo que se siente «recuperado» de su operación de cadera el 1° de octubre y que ya puede andar con normalidad. Afirmó que todavía no puede viajar y que seguirá trabajando en Brasilia durante las próximas cuatro semanas.






